Acercarse a la cocina y coger la lechuga fresca para preparar la ensalada, bajar al garaje de la comunidad y subirse unas zanahorias para las lentejas, o darse una vuelta por la azotea para recolectar unas fresas es cada día un futuro más cercano gracias a la hidroponía, que permite cultivar plantas sin necesidad de tierra y consumirlas en el momento. Son ya muchos los expertos que señalan que la agricultura vertical se impondrá en los próximos diez años en ciudades altamente pobladas en las que habrá edificios de oficinas con zonas de cultivo o incluso rascacielos convertidos en gigantes invernaderos. El uso de esta técnica permitiría reconvertir muchas áreas urbanas que tienen un uso marginal o cultivar en espacios como túneles o aparcamientos.
Una tendencia que ya es realidad en algunas ciudades como Singapur donde, de la mano de empresas como Comprop, las azoteas de los edificios están siendo transformadas en granjas de alimentos en las que se apilan plantas hasta en ocho alturas.
EN LA COCINA
De momento, una de las opciones más realistas es el diseño de espacios interiores preparados para este tipo de cultivos. Así, en las nuevas cocinas sería factible ver junto al frigorífico o el microondas sistemas de cultivo hidropónico. Algo que tienen muy claro desde Groots, creada hace dos años por tres emprendedores para suministrar plantas aromáticas y verduras a restaurantes de Barcelona y que, a día de hoy, cuentan ya con 32.000 plantas en su granja vertical en Barberá del Vallés desde la que también suministran a supermercados. «Hay que introducir el cultivo en las ciudades y esta técnica es trasladable a urbanizaciones y casas, por eso, más allá de cultivarlas, queremos que todas las personas puedan obtener los beneficios de una técnica buena para la salud y para el planeta», explica Carlos Gómez, uno de sus fundadores.
Una lechuga tarda unos 40 días desde que se planta hasta que puede ser consumida
Para ello han diseñado una minitorre hidropónica (para cuatro plantas) a la que han llamado Boombi y que se puede colocar fácilmente sobre cualquier superficie de casa. «Ahora estamos dando un paso más y hemos diseñado una capaz de albergar 80 plantas, que resulta ideal para colocar, por ejemplo, en la pared de la cocina, ya que mide un metro y medio de ancho por dos de alto». Esto permite contar con una reposición rápida de las verduras que se consumen y establecer criterios de cultivo teniendo en cuenta el tiempo de germinación y crecimiento, ya que por ejemplo, una lechuga tarda unos 40 días desde que se planta hasta que puede ser consumida.
